

Consejos de la Lic. Flor Jenkins para mejorar hábitos alimenticios y cuidar la salud
Bajar la masa grasa no se trata de hacer cambios extremos, sino de incorporar pequeñas decisiones cotidianas que, sostenidas en el tiempo, generan grandes resultados. Alimentación consciente, movimiento diario y elecciones más equilibradas son la base para lograrlo de manera saludable.
A continuación, compartimos una serie de recomendaciones claras y prácticas para tener en cuenta en el día a día:
Ingerir menos calorías que las que se gastan y/o gastar más calorías de las que se ingieren.
Es clave moverse mas 😉
Regla simple: que la mitad de los platos sean de color con distintos tipos de verduras.
Quesos duros (cuanto más duro sea, más grasa va a tener), carnes, grasas, manteca, crema y achuras, por ejemplo.
Comer más proteínas a lo largo del día (huevo, carnes magras, pescado, atún, lácteos descremados; o fuentes de proteínas vegetales, como levadura, semillas de zapallo, tofu, soja texturizada y/o legumbres).
No es necesario eliminarlos, pero sí bajar consumo. Preferentemente, que no ocupen más de 1/4 del plato.
Priorizar cereales integrales y legumbres antes que cereales blancos o refinados.
Reducir las carbograsas (hidratos que vienen con grasas, como galletitas, masas, etc).
Adoptar estos hábitos de forma progresiva permite mejorar la composición corporal, sentirse mejor y sostener los cambios a largo plazo. Lo importante es empezar y avanzar paso a paso, siempre escuchando al cuerpo.